Bosquejo geográfico de Michoacán.


Situación Geográfica.


El estado de Michoacán se localiza en la región Centro-Occidente
entre los paralelos 20ø 23' 44' y 18ø 09' 49'' de latitud norte,
y los meridianos 100ø 04' 48'',103ø 44' 20'' de longitud oeste.

Su posición corresponde fisiográficamente tanto a la depresión
del río Lerma, como a la porción central del Sistema Volcánico
Transversal, la depresión del río Balsas y la Sierra Madre del
Sur y Planicies Costeras del Pacífico, abarcando una
superficie de 59,864 km, equivalente al 3% de la extensión del
país.

Limita al norte con los estados de Jalisco y Guanajuato, al
noreste con Querétaro, al este con el estado de México, al
sureste y sur con Guerrero, al oeste con Colima y también con
Jalisco y al suroeste con el Océano Pacífico.

Por situarse el Estado al sur del trópico de Cáncer, le
corresponde la zona tropical, pero las diferencias de altura que
presenta gran parte del relieve michoacano son el factor que
influye más intensamente en las condiciones climáticas, y así,
equivalen a las de la zona templada.

Fisiografía.


En Michoacán se observa que las crestas de las sierras están
dispuestas según alineamientos que siguen un rumbo definido NW a
SE y que corresponden a fracturas y fallas bien establecidas por
lo que esas líneas determinan el sistema orográfico del estado.

El tectónismo vinculado al choque de la placa oceánica de Cocos
con la placa continental Norteamericana representa la causa más
importante de los sismos y del vulcanismo. El 92% del territorio
michoacano corresponde a la zona sísmica.

El vulcanismo ha sido un factor importante en la formación del
relieve, los dos últimos volcanes aparecidos en Michoacán.
Geológicamente hablando son recientes: El Jorullo, en 1759, y el
Parícutin, en 1943.

El estado se puede dividir en 5 regiones más o menos definidas
sobre la base de la estructura y la historia geológica de las
zonas.(Correa y Rodríguez, 1972). Siendo estas:

         a) Las Planicies Costeras del Pacífico (C).
         b) La Sierra Madre del Sur (SMS)
         c) La Depresión del Balsas (DB)
         d) El Sistema Volcánico Transversal y Valles
            Intermontanos (SVT).
         e) La Depresión del Lerma o Altiplanicie (AM)
         
Las Planicies Costeras del Pacífico: Ubicadas entre la SMS y el
Océano Pacífico, son una angosta faja que va desde la
desembocadura del Río Coahuayana hasta la desembocadura del
Río Balsas, límites naturales con Colima y Guerrero,
respectivamente. Son llanuras aluviales de escasa extensión en
forma discontinua, separadas en donde la SMS penetra al Mar.
Cubre una superficie de 700 km2. aproximadamente, con una
amplitud media de 3 km. y una altitud de 60 metros.

La Sierra Madre del Sur: Se extiende por unos 200 km. con
dirección de NW a SE, cubre una superficie de 13,000 km2.
aproximadamente. Atravieza el estado a lo largo y cercanamente a
la Costa del Océano Pacífico. En esta sierra casi no hay valles
intermontanos, las grietas y fallas que presenta ponen de
manifiesto el activo tectonismo de la región. Su anchura es de
casi 100 km. y su altitud promedio de 2000 m.s.n.m.

La Depresión del Balsas: Se extiende de NW a SE con una
longitud de 255 km. y una anchura media de 30 km. entre la SMS
y SVT, presenta una altitud media de 500 metros y una superficie
DE 14,000 km2. Se le considera como la continuación de la gran
depresión del Golfo de California. Es una región con relieve
ondulado y montañoso, que sólo en sus partes bajas presenta
depósitos sedimentarios. El declive de la SMS es más angosto que
el del SVT.

El Sistema Volcánico Transversal: Formado como consecuencia de
una gran actividad volcánica presente hasta nuestros días, se
localiza al Nte. de la Depresión del Balsas. Alcanza
aproximadamente 300 km. de largo, en dirección W a E, y unos
100 km. de ancho, posee una superficie de 27,500 km2. Sus cimas
vienen a ser las más altas de la entidad, encontrándose en él, no
menos de 50 volcanes que superan los 2700m de altitud. Las más
altas son las de Tancítaro, Patambán, Nahuatzen, Acuitzio,
Comanja, Mil Cumbres, San Andrés, Tlalpujahua, Cerro Azul y
Angangueo. Se presentan también numerosos valles exorreicos y
cuencas endorreicas, como las de los principales lagos
Michoacanos (Pátzcuaro, Zirahuén y Cuitzeo). Su formación está
conectada con la de la Altiplanicie Mexicana, que sufrió en su
borde meridional un levantamiento iniciado desde el Cretásico
superior y que continuó en el cenozoico medio, convirtiéndola en
monoclinal, al mismo tiempo que se formó la Sierra Madre del Sur
y la Depresión del Balsas.

La Depresión del Lerma o Altiplanicie: Con intromisiones
transversales al Sistema Volcánico Transversal y al norte de
este se localiza parte de la Depresión del Río Lerma-Chapala,
que constituye una región alta, generalmente plana, inclinada al
noroeste y con áreas escalonadas, suavemente onduladas y hasta
separadas por algunas eminencias. Presenta una amplitud media de
20 km. y cubre una extensión de 4100 km2. En varias de sus
porciones se situaron lagos actualmente desaparecidos por el
rellenamiento de los sedimentos o por el drenado de corrientes
fluviales que se establecieron. El río Lerma y algunos de sus
afluentes son concordantes con la estructura que determinó sus
cauces, y que en la parte noroeste limita a la entidad.
Hidrografía.


Las corrientes se pueden agrupar en exorréicas, que drenan el
estado hacia el Pacífico y en endorréicas, cuyo drenaje es hacia
vertientes interiores y que descargan en vasos lacustres.
Los principales rios exorréicos son el Lerma y el Balsas. El
Lerma nace en la Sierra del Ajusco (SVT) y atravieza por la
parte Norte del estado llegando al Lago de Chapala, que es una
fosa tectónica de reciente formación, continuando en el río
Grande de Santiago que atraviesa la Sierra Madre Occidental para
descargar en el Océano Pacífico. Entre sus principales afluentes
michoacanos están el río Tlalpujahua, el Cachivi, el Tanhuato,
el Angulo y el Duero.

El río Balsas corresponde a una cuenca limitada por el SVT, y la
SMS, cubriendo una área de unos 32,600 km2, sus principales
afluentes son el río Cutzamala con 7,120 km2, el río Tacámbaro
con 5,300 km2 y el río Tepalcatepec con 15,000 km2.

En la Costa Michoacana desembocan varios ríos y arroyos que se
originan en la SMS y con un corto recorrido desembocan en el
Pacífico, siendo los principales el río Coahuayana, el Aquila,
el Ostula, el Coalcomán, el Nexpa (cuya cuenca es la mayor de la
costa), el río Chuta y el Arteaga.

Las vertientes interiores están representadas por los
lagos de Cuitzeo, Pátzcuaro y Zirahuén. El lago de Cuitzeo,
situado en el SVT y rodeado por serranías de origen volcánico,
está alimentado por el río Grande de Morelia y el de Queréndaro.

El lago de Pátzcuaro está alimentado por numerosas corrientes subterráneas
y superficiales, de las que destacan los rios San Gregorio y Chapultepec.
El lago de Zirahuén es la cuenca más pequeña de las
tres aquí mencionadas y está alimentado por los arroyos
Manzanillo y Zinamba, desconociéndose su capacidad por no tener
datos de su batimetría. (Antaramian, 1987).

         
        SUPERFICIE DE LAS PRINCIPALES CUENCAS DE MICHOACAN


           CUENCA            SUPERFICIE EN KM2       %

(*) Río Balsas y Afluentes        32,758           54.94         
(*) Río Lerma                     10,429           17.59
(*) Río Coahuayana                   640            1.08
    Rios que drenan en la
    costa, excepto el Bal-
    sas y el Coahuayana.           9,835           16.58
    Cuenca del Lago de ---        
    Pátzcuaro.                     1,525            2.57
(*) Cuenca del Lago de ---
    Cuitzeo.                       3,977            6.71
    Cuenca del Lago de ---
    Zirahuén.                        315            0.53
                                  ______          ______
                    T O T A L     59,300          100.00
                    
(*) Sólo considerando el área correspondiente al estado.
    (Correa, 1974).
    
Varios centenares de manantiales se ubican en las laderas de los
macizos montañosos y en los valles de los ríos, a una altitud
entre 1000 y 2000m. Corresponden a partes húmedas de máxima
infiltración y realimentación de los mantos freáticos y de
vegetación boscosa que aumenta la capacidad de infiltración, de
almacenamiento y regulación del agua.

Climatografía.


En casi el 40% del territorio donde la altitud supera los
1600m se sitúan los climas templados como el de lluvias
de verano, cálido (Cwa) (con temperatura del mes más cálido
superior a los 22øC.), el de lluvias de verano, semifrío (Cwb)
(con temperatura del mes más cálido inferior a los 22øC.), y el
templado con lluvias todos los meses del año (Cfw), ubicado en
pequeñas extensiones del Sistema Volcánico Transversal a más de
2700m de altitud. Todos ellos ubicados entre el centro y norte
del Estado en el Sistema Volcánico Transversal y la Depresión
del río Lerma-Chapala y únicamente en sus partes más altas de la
Sierra Madre del Sur se tiene el primero de ellos ocupando la
vigésima parte de su extensión.

El clima tropical de veranos más cálidos y lluviosos con
temperatura máxima registrada antes del solsticio de verano
(Awg), ocupa casi el 50% de la extensión estatal entre los 600 y
1600 m de altitud, y corresponde tanto a las partes bajas del
Sistema Volcánico como a las medias y bajas de la Sierra Madre
del Sur, y las partes altas de la depresión del río Balsas.

El clima seco estepario, cálido, con lluvia escasa que predomina
en verano (BSh) (temperatura media anual superior a los 18øC.).
Ocupa el restante porcentaje de la extensión michoacana en las
partes medias y bajas de la depresión del río Balsas.



Vegetación

La vegetación, debería de ser de bosques en más del 60% del
territorio michoacano.

El hecho de que biogeográficamente el territorio del Estado se
localice dentro de las regiones Neártica (Provincia
Neovulcaniense), y Neotropical (Provincia
Balsas-Sudpacifiquense) y que el Sistema Volcánico Transversal
sea límite biogeográfico y zona de transición de estas grandes
regiones, determina que Michoacán cuente con una singular
variedad de plantas. A esta riqueza vegetacional también
contribuyen, el suelo, el clima, la abundancia de agua y los
contrastes altimétricos.

Los bosque de coníferas o de pino y oyamel, se localizan entre
2,600 y 3,500m de altura, en climas templados, semifríos y
fríos, con precipitación media anual superior a 900mm. y suelos
diversos. Corresponden a las más altas sierras del Sistema
Volcánico Transversal.

Los bosques mixtos o de pino-encino, se tienen entre 1000 y
2600m. de altitud (pudiéndose localizar hasta los 300 en
montañas cercanas al litoral), en climas templados cálidos y
semifríos, con precipitación media anual entre 800 y 1,000mm.
Ocupan una gran área del Sistema Volcánico Transversal y en él,
los pinos son las especies dominantes. También ocupan importante
extensión de la Sierra Madre del Sur.

El bosque tropical (ya sea perennifolio o caducifolio) es rico
en variedad de especies). Este bosque es espinoso si el
clima llega a ser seco y con lluvia hasta de 500 mm y
temperaturas calientes. En el bosque tropical no espinoso la
precipitación media anual es de más de 1000 mm y la temperatura
de más de 18øC. y los suelos, diversos. Esta vegetación es
característica de las partes bajas del Sistema Volcánico, la
depresión de los ríos Balsas y Tepalcatepec y las porciones
bajas y en partes medias de la Sierra Madre del Sur.

La vegetación de pradera o de matorral se desarrolla entre 1600
y 1900 m en los altiplanos, al norte del Sistema Volcánico
Transversal. La vegetación arbustiva puede estar densa o
abierta. Dominan los géneros Acacia, Agave, Opuntia, Annona,
El palmar (Orbigynia cohune, Coccus Nucifera) asociado a otras
especies tropicales se localizan en las Planicies Costeras y los
palmares de Brahea dulcis y Sabal pumus entre otras, en la
depresión del río Balsas.

Agricultura.

Esta actividad junto con la requerida para la edificación de
poblados es al que mayor superficie resta a la vegetación
natural, en 1.24 millones de hectáreas se finca la productividad
agraria del Estado.

Explotación forestal.

Casi el 60% del territorio michoacano tiene vocación forestal.
Las estadísticas de INEGI señalan a final de la década pasada
que la superficie arbolada que constituye bosques es de menos de
800,000 hectáreas.

Aunque se afirma que existe una subexplotación forestal del
recurso en el Estado, la realidad es que numerosas industrias
relacionadas con la explotación y procesamiento de la riqueza
silvícola están propiciando una acelerada y desmedida
deforestación, que excede con mucho al índice de regeneración de
los bosques. Las regiones donde la explotación es más intensa:

Meseta Tarasca, Los Reyes-Cotija, Acuitzio-Villa
Madero-Tacámbaro y Pico Tancítaro.

Situación general geográfico-ecológica.

Depresión del Lerma o Altiplano Mexicano. Esta es desde los
tiempos de la Colonia la principal cuenca que se explotó para
los cultivos. La actividad agrícola se basó en la regulación
de las aguas mediante diques y almacenamientos diversos. Las
haciendas llegaron a tener sistemas de bordos que contenían el
agua. Ello hizo del Bajío el área fundamental en la producción
de cereales.

La manía de desecar los Lagos y Lagunas o de extraer de pozos
desmedidamente el agua, causó un deterioro geográfico-ecológico
inconmensurable. La explotación que se realizó no tomó en cuenta
el cuidado de los bosques ni de la vegetación en general. Las
poblaciones no dieron importancia a la conservación del suelo y
solo en las haciendas y donde se entarquinaba el agua, se
pudieron mantener fértiles y húmedas las tierras.

Al destruirse los bosques, desaparecieron los encinos de
lomeríos bajos y los bosques de encino-pino de las sierras. En
lugar de esto árboles que conservaban la humedad y regulaban el
escurrimiento permanente se extendió el mezquite por todas
partes, un vegetal que es incapaz de almacenar el agua en
lugares altos y que ofrece competencia al desarrollo de los
pastos, se hace dueño de todos los suelos y no evita la erosión.
La destrucción de los bosques y el mal uso del suelo
transformaron la región.

Sistema Volcánico Transversal. Es el área donde se encuentran
los climas más húmedos y las más grandes extensiones de bosques.
Las existencias forestales michoacanas se estiman actualmente en
menos de 8,000 km2 (La mayor parte localizados en el Sistema
Volcánico) y, como los suelos potenciales forestales superan los
35,000 km2, resulta que la superficie boscosa debería ser
equivalente a dicho número de kilómetros cuadrados. Sin embargo,
la deforestación que se hace en el área de Uruapan-Tancítaro,
donde se origina el agua de gran parte de la depresión del
Tepalcatepec, es causa de que se se pierdan por hectárea 16 000
toneladas de agua, que ya no se evapotranspiran para originar
humedad, nubes y lluvia.

El talado acelerado de que son objeto los bosques está
dislocando el normal desarrollo del ciclo del agua y afecta la
distribución y regularidad de las lluvias, que difícilmente se
forman en las altas laderas pero que llegan a precipitarse sobre
terrenos sin vegetación o corren en el suelo de manera
incontrolable, afectándolo.

La regeneración natural del bosque (por tantos accidentes y
ataques de que es objeto) difícilmente llega al 1% anual, en
tanto que las explotaciones superan el 3% y en algunos lugares
son de más de 5%.

Depresión del Balsas. Esta cuenca es baja y presenta cierta
pendiente, con lomeríos y sierras aisladas o desprendidas de los
sistemas orográficos más elevados que la rodean y que forman una
barrera que determina que los climas imperantes sean secos,
semisecos, cálidos y muy cálidos. Esto determina que los mantos
acuíferos sean pobres y que la agricultura se tenga que
sustentar con corrientes superficiales y riegos (corrientes que
en particular tienen su origen en lugares altos de las sierras
tanto del Sistema Volcánico como de la Sierra Madre). Las
condiciones edáficas y fisiográficas permiten la práctica de una
agricultura y una ganadería que pueden utilizar maquinaria, de
manera continua, en gran parte de su extensión.

Las posibilidades pecuarias llegaron a corresponder a casi el
70% de la Depresión, pero su carácter extensivo ha acabado con
una considerable parte de la vegetación natural. El 30% de
la Depresión -se dice- cuenta con una selva baja caducifolia.
La contaminación mediante fertilizantes es grande. Y no es
menor la salinización de los suelos.

La Sierra Madre del Sur. Tiene casi 2,500 km2 con más de 1 500m
de altura, por lo que, de hecho, es la superficie con clima
templado y tropical de transición donde se desarrolla el bosque
mixto, en el que predominan los pinos y los encinos. Una
superficie casi 6 veces mayor y con altitudes inferiores a 1 500
mts, de clima absolutamente tropical con lluvias de verano,
permite la presencia de una selva baja caducifolia dominante y
también de una selva media subcaducifolia otra espinosa.
INEGI, señalaba en 1984 que la extensión forestal boscosa de la Sierra
Madre del Sur era de 235 045 Ha (2,350 Km2) y la arbustiva de 120 707 Ha
(1,207 Km2).

Fotografías aéreas del año 1976 indicaban que el bosque templado
llegó a cubrir una área de casi 5,600 Km2 y la selva tropical, de casi 9,600
Km2. Para dicho año el área perturbada en el bosque templado y con
vegetación secundaria era de un poco más de 1,600 Km2, y en el bosque
tropical de más de 3,000Km2.

En la década de los años sesenta esta región era casi intocada. Selvas
y bosques proporcionaban refugio a una variada y rica flora y fauna silvestres;
se encontraban aún protegidos los sistemas hidrológicos, regulaban
verdaderamente el clima, protegían los suelos existentes y formaban nuevos,
constituían una auténtica reserva genética; propiciaban, de manera absoluta,
el mantenimiento de los nutrientes de los geoecosistemas, mantenián el
abastecimiento constante del agua (más de una docena de ríos costaneros
tenían agua en cualquier época), regulaban la escorrentía y se normaban la
sedimentación causada por la erosión; quedaba asegurado el abastecimiento
del agua potable y evitaban las inundaciones.

Entre el año 1974 y 1984 se han perdido el 10% de estas selvas y casi
el 30% de su riqueza intrínseca.

Al estado --le hace falta más de 3 200 millones de árboles para
restablecer el equilibrio ecológico--. A la región del
Tepalcatepec más de 147 millones. En especial a toda la
Depresión del Balsas, más de 700 millones. A la Depresión del
Lerma más de 270 millones. Sin ellos no será posible contar
permanentemente con agua, suficiente humedad, buenos suelos,
clima equilibrado y adecuada productividad natural.

En la actualidad son casi 30,000 km2 (la mitad de la superficie
estatal) deforestados. Las áreas boscosas que según "INEGI"
quedan, son casi 14,000 km2 (pero se encuentran muy perturbados)
y se les sigue explotando a un ritmo superior al de la
regeneración natural.

El sobrepastoreo, en particular, aniquila el 95.3% de los
renuevos que se generan en el bosque de manera natural.


BIBLIOGRAFIA

Correa P., Genaro, Geografía del Estado de Michoacán, Geografía

Física, Tomo I, EDDISA, Morelia, 1974

Correa P., Genaro, Atlas Geográfico del Estado de Michoacán.

EDDISA, Morelia, 1978.

Secretaría de Programación y Presupuesto, INEGI, DGG, Carta de

Vegetación y Uso actual, escala 1:250,000, México, 1984.

Secretaría de Programación y Presupuesto, INEGI, DGG, Carta

Tipográfica, escala 1:250,000, México, 1984.