Los Mayas de Hoy
Los Mayas Hoy

LOS MAYAS DE HOY
Los templos antiguos podrían permanecer silenciosos en la selva, pero su corazón maya todavía late bajo las piedras que les dan forma. Los descendientes de quienes construyeron las pirámides aún habitan los estados mexicanos de Chiapas, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y Yucatán y los países de Guatemala, Belice. Honduras y El Salvador. En toda la región los mayas viven en pequeñas aldeas que parecen ajenas al paso del tiempo, hablan su antigua lengua, cosechan la tierra tal y como lo hacían sus ancestros y rinden culto a muchas de sus más antiguas tradiciones.

EL ENCUENTRO ENTRE ESPAÑOLES Y MAYAS
En 1502, Cristóbal Colón encontró una canoa maya en trajines de comercio frente a la costa de Roatán en Bay Island, Honduras. En 1511, el fraile Jerónimo de Aguilar y el marino Gonzalo Guerrero llegaron a la costa de Quintana Roo después del naufragio de su embarcación. Los mayas no los mataron sino que los hicieron esclavos. Más tarde, Guerrero se casó con una nativa, fundó una familia y se convirtió en miembro de la comunidad maya; así, cuando Aguilar le propuso escapar con él, Guerrero se negó. Finalmente el fraile se marchó a la isla de Cozumel para encontrarse con Hernán Cortés en 1519. Tiempo después, Gonzalo Guerrero se enfrentó a los españoles cuando estos amenazaron a los mayas, un pueblo que él había aprendido a querer y respetar. Después de la Conquista de México, el interés de los españoles por el Mundo Maya creció, particularmente hacia las costas que habían exploradopor primera vez en 1517, 1518 y 1519. Los mayas opusieron fiera resistencia a los españoles pero al final los conquistadores lograron ganar terreno en Yucatán. Francisco de Montejo fundó la ciudad de Mérida en 1542 y ésta se convirtió en un importante centro del poder español, de manera que los mayas fueron dominados y forzados a acatar la voluntad de sus nuevos amos.

Algunos indígenas lograron escapar hacia el norte de Guatemala, desde donde hicieron la guerra a sus opresores. Los "rebeldes" fueron derrotados casi 150 años después de la llegada de los españoles y de innumerables batallas. La corona española confiscó las tierras de los mayas y los hicieron sus siervos, obligándolos a construir iglesias cristianas sobre sus propios templos y convirtiéndolos a la nueva fé. A pesar de ser un pueblo acostumbrado a sus propios ritos ceremoniales, la nueva f&escute; pronto se esparció y los mayas comenzaron a fusionar sus creencias ancestrales con las nuevas enseñanzas de los sacerdotes españoles. Así, el mestizaje o fusión de las culturas maya y española había comenzado y los hijos de Gonzalo Guerrero fueron los primeros mestizos. Nacía una nueva raza. Pero el mestizaje no quedaría confinado sólo al aspecto demográfico sino que influyó en todos los aspectos de la vida: el arte, la arquitectura, la agricultura e incluso la cocina. Los mayas vivían en comunidades y pueblos desperdigados por las selváticas tierras bajas y en el corazón de la montaña, adonde los españoles apenas pudieron llegar. En muchas otras áreas, los conquistadores reorganizaron a la población obligándolos a reubicarse en localidades más cercanas a las fuentes de poder, para que así fuera más fácil recolectar impuestos y evangelizar a sus habitantes. Las nuevas ciudades se planearon y construyeron de acuerdo con un plan basado en el modelo europeo: una plaza central donde se encontraban la catedral y las oficinas del gobierno y calles paralelas a estos. Por supuesto, muchas de estas poblaciones fueron construidas sobre centros ceremoniales mayas.


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LOS MAYAS DE HOY
Actualmente, el número de pobladores mayas oscila entre cuatro y cinco millones, dependiendo del criterio que se siga para el censo, y están divididos en diferentes grupos étnicos que hablan cerca de 30 lenguas indígenas. Por ejemplo, entre los que hablan dialectos derivados de la lengua maya están los lacandones, zoques, tzotziles y tzetzales que se asientan en Chiapas, los dos últimos habitan en las montañas que rodean San Cristóbal de las Casas; los chontales viven en Tabasco; los mayas yucatecos habitan en la Península; los quichés, kekchíes y cakchikeles en Guatemala y los chortíes en Honduras. Algunos mayas son bilingües, puesto que aprenden el español para comunicarse con los ladinos (los habitantes del área que no son de origen maya). Por ejemplo, las mujeres que venden artesanías en un centro turístico aprenden español para ofrecer sus productos en el mercado. Sin embargo, es posible visitar comunidades en donde el visitante no a escuchará palabra alguna de español. Aunque pueden hallarse en cualquier parte del Mundo Maya, la mayoría de la población indígena se concentra en tres áreas: la Península de Yucatán, Chiapas y los Altos de Guatemala.

Guatemala
Este país centroamericano tiene la más extensa población maya, de hecho son el grupo racial dominante en el país. En cualquier recorrido por las zonas rurales destacará su colorida vestimenta que contrasta con el paisaje. Y aunque viven esparcidos en áreas rurales, siempre hay algún artesano maya en la Ciudad de Guatemala vendiendo sus piezas que, dicho sea de paso, llena de colorido las calles de la ciudad. Algunos de los grupos mayas más importantes como los mam, ixil, quiché, tzutuil, cakquichel y huj (el número oficial es 15 en todo el país) habitan los Altos de Guatemala: desde las montañas de Cuchumatán, cerca de la frontera con México en comunidades como Huehuetenango, Sacapulas y Todos Santos Cuchumatán donde anualmente se celebra una famosa carrera de caballos , hasta las tierra altas del oeste alrededor de Quetzaltenango, el lago Atitlán y Chichicastenango. Esta región es conocida porque de ella provienen bellas artesanías como sus espléndidos textiles, esculturas, pinturas al óleo y acuarela, cerámica y cestería. Otro grupo, los kechíes, viven cerca de Cobán en Alta Verapaz. Posiblemente el mercado de Chichicastenango es el más famoso del Mundo Maya cuyo origen data de la época prehispánica. A lo largo de sus calles de despliegan los puestos de telares, artesanías, frutas, vegetales y flores que los vendedores mayas ofrecen en su lengua.

MEXICO
Las tierras porosas de piedra caliza de la Península de Yucatán no tienen ríos en la superficie y es por ello que desde tiempos inmemoriales las comunidades se asentaron alrededor de los cenotes o pozos naturales (única fuente de agua limpia). Los mayas viven en palapas, casas de paja y adobe que se asemejan mucho a las viviendas representadas en los bajorrelieves del Cuadrángulo de las Monjas, en Uxmal, uno de los asentamientos arqueológicos más importantes de Yucatán. Los campesinos cultivan maíz, frijol, chile, tomate y chayote usando el método de desmonte y quema; generalmente las familias poseen su propio huerto de naranjo y papaya en los patios y las cercanías de su casa. Las comunidades mayas más tradicionales de la Península de Yucatán están concentradas en la Zona Maya, un área aislada que se sitúa en el centro de Quintana Roo. Por otro lado, los mayas de Tabasco viven en la zona de la Chontalpa, una fértil llanura aluvial bañada por los ríos Grijalva y Usumacinta. En Chiapas, los mayas viven en numerosas comunidades localizadas en las montañas que rodean la ciudad colonial de San Cristóbal de las Casas, mercado principal para sus artesanías y productos agrícolas. Es común verlos vestidos con sus coloridos atuendos tradicionales en las calles adoquinadas de esta ciudad. Otros trabajan y viven alrededor de Palenque, en los límites del estado de Tabasco y en Comitán, cerca de la frontera con Guatemala.

BELICE
Los mayas conforman el 10% de una población de 200,000 habitantes. Durante la sangrienta Guerra de Castas que tuvo lugar en Yucatán en el año 1847 y que duró 50 años, muchos mayas y mestizos huyeron de la península y se establecieron al norte de Belice, en Corozal y Orange Walk. Durante las festividades religiosas, en Belice se toca música tradicional maya con caracoles, flautas, instrumentos de percusión y la karina. Parece que la marimba fue introducida en la región por los esclavos negros y posteriormente fue adoptada por los mayas.

HONDURAS Y EL SALVADOR
Los mayas chortí se concentran en la parte oeste del país, cerca de la frontera con Guatemala y son descendientes de los constructores de Copán. Hay otros grupos indígenas que al parecer también son de origen maya y habitan en El Salvador, en la zona montañosa de Chalatenango y alrededor de Chalchuapa. Tradiciones vivas Aunque buena parte de los descendientes de los mayas tienen sangre mestiza, hay comunidades como la de los lacandones que podrían considerarse mayas puros pues difícilmente se casan con personas ajenas a su grupo ya que significaría la expulsión de la comunidad.

Cerca de 350 lacandones viven en su querida selva, al sur de Chiapas. No es necesario destacar que este grupo indígena podría desaparecer debido a sus costumbres maritales. Con la excepción de algunas órdenes religiosas que fueron enviadas a convertir a la población durante la Conquista, las comunidades mayas se han mantenido relativamente aisladas de la civilización por mucho tiempo, lo que les ha permitido conservar gran parte de sus costumbres.Algunas de estas localidades son objeto de estudio para historiadores y antropólogos. Cada aldea maya tiene su traje tradicional, generalmente tejido a mano y bordado por las mujeres de la comunidad. Para elaborar sus prendas utilizan brillantes colores y diseños infinitos, se dice que hay varios cientos de estilos diferentes. Visitar un mercado maya es una buena forma de observar la variedad de vestimentas que usan, puesto que los habitantes de las aldeas vecinas llegan al mercado para vender sus productos. Las mujeres de los Altos de Chiapas usan una falda envolvente de lana negra o azul oscuro sujetada con una faja, y sobre ella una blusa o túnica blanca de algodón bordada que complementa el atuendo. En Zinacantán, ambos sexos portan brillantes mantas rosados.

Los colores y diseños empleados por los tejedores en sus huipiles, indican su procedencia. Los mayas de la selva lacandona usan holgadas túnicas blancas y en Yucatán, igualmente calurosa, las mujeres usan frescos huipiles o batones de algodón bordados a mano y complementados con un fondo o chal. Y por supuesto, los atuendos más hermosos se reservan para las festividades religiosas. La más importante es la celebración del santo patrono del pueblo la cual se celebra con música típica, bailes tradicionales y procesiones y que puede durar incluso una semana. Se preparan platillos tradicionales especialmente elaborados para el evento y la comida y bebida son abundantes.

En Guatemala, las cofradías participan en la observancia religiosa de este y otros eventos especiales. Durante las procesiones, los hombres cargan bellas imágenes de santos, usan coloridos trajes de fiesta y espléndidos tocados para la ocasión.

La cofradía, que tiene su origen en el medioevo europeo, fue una de las tradiciones introducidas por los españoles para consolidar la conversión de los mayas. Con el paso del tiempo las cofradías llegaron a tener una posición preponderante en la comunidad religiosa y aún hoy en día la tradición se mantiene celosamente.

Otra tradición cultural que forma parte de las festividades religiosas en Guatemala es la morería en donde se venden elaborados trajes y máscaras típicas para los bailes. A veces toda una aldea participa de este oficio. En el cristianismo que practican los mayas se fusionan muchas de sus antiguas creencias y su práctica puede parecer algo peculiar e incluso extraña. Sin embargo son un pueblo con una gran fé religiosa y realizan sus ritos con gran devoción. Por ejemplo, en la Iglesia de San Juan Chamula, Chiapas, los mayas se sientan en el piso rodeados de velas y después de ofrendar un pollo, coca cola, huevos o aguardiente, dicen sus oraciones por un ser querido. El santo más venerado es San Juan Bautista quien, según su concepción, es el hermano mayor de Jesucristo. En Chichicastenango los mayas se arrodillan en los escalones y rezan en medio entre el humo de urnas encendidas de copal o incienso. Por otro lado, en lo alto de una colina, en las afueras del pueblo, tienen lugar antiguos ritos en honor a un ídolo de piedra conocido como Pascual Abaj al que ponen veladoras, flores e incienso en determinadas épocas del año. Algunas comunidades de México y Guatemala aún siguen la tradición del chamán, personaje que se encarga de preservar las costumbres místicas del pueblo. Otras comunidades erigen altares dedicados al dios del maíz para garantizar abundantes cosechas. Hoy, como en los tiempos pasados, el maíz se considera sagrado, es un elemento fundamental en la dieta maya y el ingrediente básico de la tortilla. Los mayas de la Península de Yucatán, llevan a cabo un ritual en honor del dios de la lluvia, Chaac, en las cuatro esquinas de sus campos de labranza para así asegurar que haya suficiente lluvia para las cosechas; en Chiapas se adora al dios de la montaña llamado Yumtzilob; los lacandones rinden tributo a un dios de la lluvia, un dios de la creación y al señor de los inframundos adonde va el alma después de la muerte.

Las artes manuales han sobrevivido al paso del tiempo, especialmente el tejido, que se concentra en Chiapas y Guatemala. Tradicionalmente una niña maya aprendía a tejer siguiendo las enseñanzas de su madre a la tierna edad de tres años. Hoy en día la tradición ha variado pero aún vive y hay comunidades enteras que se dedican a esta actividad. Ejemplo de ello es el pueblo de Cobal en Guatemala, conocido por su técnica de torcido o trenzado en el telar. De acuerdo con una vieja creencia, la diosa de la luna, Ixchel, enseñó a las mujeres a tejer y les reveló los signos sagrados que debían usar en sus creaciones. Desde entonces y hasta hoy bordan en sus atuendos motivos provenientes de la naturaleza, el universo, la mitología y el tiempo. Por ejemplo, un diamante significa el universo, un sapo puede ser un músico del cosmos, y una serpiente representa la tierra. Los diseños de mariposas, patos y piñas son característicos de ciertas regiones. También se llevan a cabo otras labores como la manufactura de hamacas de todos los colores y tamaños incluyendo la famosa versión "matrimonial" y se tejen sombreros de "Panamá" hechos de la palma jipi que crece en el norte de Campeche. Se producen cestas, esculturas, gran variedad de túnicas tejidas, camisas, mantones, vestidos y bolsas, sobrecamas, tapices y manteles, baúles profusamente decorados, juguetes, figuras de animales y santos cristianos, calabazas decoradas, cerámica, joyas de jade y filigrana.

Las hierbas, árboles y plantas que crecen en el bosque tropical se usan con propósitos curativos de la misma forma en que se ha hecho desde tiempos remotos. Solamente en Belice hay 21 variedades de plantas medicinales prescritas contra heridas, hinchazón, dolores en los pies, tos, dolor de cabeza, salpullido y crisis nerviosa. La selva de Chiapas también posee una gran riqueza en medicina vegetal. Para evitar que estos conocimientos se pierdan, se ha creado en Belice un centro de investigaciones para el estudio de hierbas curativas que recoge toda la información en forma escrita. Tradicionalmente, los curanderos en las comunidades tienen a su cargo esta "medicina verde" y su experiencia se ha transmitido de forma oral a un aprendiz. Aunque los mayas de hoy están divididos en diferentes grupos, comparten un pasado común, costumbres y creencias similares y un interés genuino por conservar su herencia.


LOS MAYAS DE HOY
El maya de hoy en día aún vive dentro de las fronteras de su viejo imperio que comprenden los territorios de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y los cinco estados mexicanos de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. La población total varía de una fuente a otra, pero se calcula que en el área habitan entre cuatro y seis millones de personas, dependiendo del criterio de investigación. Aún cuando los conquistadores españoles impusieron cambios drásticos hace 500 años, los mayas se las ingeniaron para conservar muchas de sus tradiciones ancestrales que dan a su cultura una temporalidad que parece no tener límites. Una visita a cualquier pueblo maya podrá confirmar lo anterior. Durante el periodo Clásico de los mayas, hace más de mil años, el área estuvo gobernada por varias y poderosas ciudades-estado; para cuando los españoles llegaron, estos centros urbanos ya habían sido abandonados y el imperio se estaba desintegrando. Muchos de sus habitantes, especialmente en Chiapas y Guatemala, vivían en lugares ocultos en las profundidades de la sierra. Pero la persistencia de los misioneros que se establecieron logró convertirlos al catolicismo romano (y de paso abolir los sacrificios humanos), estos pueblos han permanecido aislados del progreso durante cientos de años, lo cual ha dejado imperturbables muchas de las tradiciones que fascinan a historiadores y a antropólogos.

Siendo una sociedad agrícola, los mayas están divididos en varios grupos étnicos que hablan alrededor de 30 dialectos indígenas. Estos grupos incluyen a los lacandones, tojolobales, tzotzils y tzeltals en Chiapas los dos últimos están concentrados en el área alrededor de San Cristóbal de las Casas. También están los chontales de Tabasco y los quichús, kekchi y cakchiqueles de Guatemala. Muchos de los mayas son bilingües ya que hablan su propio dialecto y el castellano como segunda lengua, especialmente si tienen relación con gente de habla hispana, como lo hacen las mujeres que viajan todos los días a los lugares turísticos a vender sus artesanías. Toda comunidad maya tiene una vestimenta propia que los distingue de los demás grupos, los cuales son confeccionados con telas tejidas a mano de brillantes colores. Los mayas de los Altos de Chiapas y Guatemala usan vestimentas especialmente elaboradas, incluyendo capas bordadas a mano para los hombres y faldas largas, fajas y blusas para las mujeres. En algunas ocasiones los atuendos de ambos sexos se acompañan de elaborados tocados. Las mujeres mayas que viven en climas más calurosos normalmente usan vestidos sueltos de colores blanco o crema llamados huipiles o blusones que llegan hasta la rodilla. Muchas de las comunidades tienen atuendos muy vistosos para las fiestas o celebraciones religiosas. Los mayas practican sus muy peculiares costumbres cristianas en las que se combinan la tradición católica con antiguos rituales. En algunas iglesias del Mundo Maya, se realizan ritos curativos con la ayuda de sacrificios de gallinas vivas y ofrendas de huevo, Coca-Cola y aguardiente que se colocan frente a imágenes católicas; algunas veces no hay ni sacerdotes católicos ni misas. Sin embargo, las celebraciones religiosas, especialmente el día del santo patrono, se regocijan con una mezcla de pompa, ceremonia y devoción que pueden durar un día o incluso una semana. Normalmente las celebraciones incluyen coloridas danzas folklóricas, música y procesiones. Algunas de las comunidades más tradicionales aún honran a las antiguas deidades como el dios del maíz, para asegurar la buena cosecha.


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