LOS MAYAS DE HOY
El maya de hoy en día aún vive dentro de las fronteras de su viejo imperio que comprenden los territorios de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y los cinco estados mexicanos de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. La población total varía de una fuente a otra, pero se calcula que en el área habitan entre cuatro y seis millones de personas, dependiendo del criterio de investigación. Aún cuando los conquistadores españoles impusieron cambios drásticos hace 500 años, los mayas se las ingeniaron para conservar muchas de sus tradiciones ancestrales que dan a su cultura una temporalidad que parece no tener límites. Una visita a cualquier pueblo maya podrá confirmar lo anterior. Durante el periodo Clásico de los mayas, hace más de mil años, el área estuvo gobernada por varias y poderosas ciudades-estado; para cuando los españoles llegaron, estos centros urbanos ya habían sido abandonados y el imperio se estaba desintegrando. Muchos de sus habitantes, especialmente en Chiapas y Guatemala, vivían en lugares ocultos en las profundidades de la sierra. Pero la persistencia de los misioneros que se establecieron logró convertirlos al catolicismo romano (y de paso abolir los sacrificios humanos), estos pueblos han permanecido aislados del progreso durante cientos de años, lo cual ha dejado imperturbables muchas de las tradiciones que fascinan a historiadores y a antropólogos.

Siendo una sociedad agrícola, los mayas están divididos en varios grupos étnicos que hablan alrededor de 30 dialectos indígenas. Estos grupos incluyen a los lacandones, tojolobales, tzotzils y tzeltals en Chiapas los dos últimos están concentrados en el área alrededor de San Cristóbal de las Casas. También están los chontales de Tabasco y los quichús, kekchi y cakchiqueles de Guatemala. Muchos de los mayas son bilingües ya que hablan su propio dialecto y el castellano como segunda lengua, especialmente si tienen relación con gente de habla hispana, como lo hacen las mujeres que viajan todos los días a los lugares turísticos a vender sus artesanías. Toda comunidad maya tiene una vestimenta propia que los distingue de los demás grupos, los cuales son confeccionados con telas tejidas a mano de brillantes colores. Los mayas de los Altos de Chiapas y Guatemala usan vestimentas especialmente elaboradas, incluyendo capas bordadas a mano para los hombres y faldas largas, fajas y blusas para las mujeres. En algunas ocasiones los atuendos de ambos sexos se acompañan de elaborados tocados. Las mujeres mayas que viven en climas más calurosos normalmente usan vestidos sueltos de colores blanco o crema llamados huipiles o blusones que llegan hasta la rodilla. Muchas de las comunidades tienen atuendos muy vistosos para las fiestas o celebraciones religiosas. Los mayas practican sus muy peculiares costumbres cristianas en las que se combinan la tradición católica con antiguos rituales. En algunas iglesias del Mundo Maya, se realizan ritos curativos con la ayuda de sacrificios de gallinas vivas y ofrendas de huevo, Coca-Cola y aguardiente que se colocan frente a imágenes católicas; algunas veces no hay ni sacerdotes católicos ni misas. Sin embargo, las celebraciones religiosas, especialmente el día del santo patrono, se regocijan con una mezcla de pompa, ceremonia y devoción que pueden durar un día o incluso una semana. Normalmente las celebraciones incluyen coloridas danzas folklóricas, música y procesiones. Algunas de las comunidades más tradicionales aún honran a las antiguas deidades como el dios del maíz, para asegurar la buena cosecha.