CIUDADES COLONIALES EN EL MUNDO MAYA
La invasión del territorio maya por parte de los españoles durante el siglo XVI provocó un sincretismo que hoy en día se palpa en el alma de cada uno de los pueblos del Mundo Maya. El principal interés fue económico: durante siglos las fortunas de la corona española y la maya se unieron en beneficio de los conquistadores. Las nuevas ciudades se planearon de acuerdo a las técnicas romanas de urbanización. Se construyeron iglesias sobre los templos mayas para demostrar la fuerza del cristianismo y el nuevo estilo de gobierno tomó el poder, dirigido por un rey español al otro lado del mundo. Poco a poco, una nueva raza fue poblando la Nueva España: la mestiza, producto de la mezcla de sangre europea y americana.
En cuanto a Belice, España nunca logró conquistarlo y no lo tomó en cuenta por dedicarse a otros asuntos en el territorio maya y más al norte. En los años 1600, los piratas británicos entraron en escena al atacar a la marina española y se establecieron en lo que hoy es Belice. Posteriormente, Inglaterra reclamó la soberanía sobre dicho país. El período colonial de España duró 300 años hasta que las guerras de independencia establecieron nuevas naciones a principios del siglo XIX. Sin embargo, la influencia de España fue muy extensa y dejó una huella imborrable en la arquitectura, el arte, las costumbres, la moral y las leyes que aun hoy en día perduran. La arquitectura tuvo especial influencia del estilo barroco renacentista, pero en la Nueva España simplemente se le conoció como "colonial". Los visitantes que hoy recorren Mundo Maya pueden apreciar las hermosas catedrales, iglesias, monasterios, elaboradas pinturas y esculturas, centros de gobierno y palacios residenciales. Las ciudades coloniales del Mundo Maya son innumerables y representan la continuidad histórica y el mudo testigo que une a los mayas con su pasado. |