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EL NACIMIENTO DEL VOLCÁN PARÍCUTIN Y SUS DIMENSIONES
Durante cuatro noches se fueron incrementando en número e intensidad los ruidos subterráneos y temblores locales entre el Cerro Jaratiro y El Cerro Prieto, al sur del Valle de Parícutin o de Quitzocho. Una fisura apareció en el suelo de las tierras cultivadas de Cuiyusuru. Esta fisura comenzó cerca de Piedra del Sol, extendiéndose al oeste hacia el Cerro de Canicjuata por poco mas de 50 metros de largo, 5 centímetros de ancho y una profundidad de medio metro.
Las evidencias recogidas a través de los testimonios 1 sugieren que la fisura se abrió por la tarde el 20 de febrero a las 16:00. De acuerdo a Paula Pulido, inmediatamente después se dio lugar a la emanación de gases de olor a azufre y una pequeña columna eruptiva con una sucesiva acumulación de material de 30 centímetros de diámetro,.
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Dionisio Pulido, campesino de Parícutin |
Poco después, la columna comenzó a expeler polvo y pequeñas rocas incandescentes o bombas volcánicas, para que la fisura y el cono volcánico fueran poco a poco ampliándose. Los fragmentos expelidos fueron colectados y clasificados como basaltos. Se considera que las primeras rocas colectadas probablemente pertenecieron a las paredes de la fisura,
Las erupciones mas violentas comenzaron cerca de la media noche y a partir del segundo día aparecieron los derrames de lava. La actividad continuó de manera paroxismal con explosiones de bombas, lapilli y depósitos piroclásticos.
La actividad del Parícutin se mantuvo de la misma manera hasta 1948 con diferencias de mayor o menor intensidad, con la aparición o reactivación de diferentes conductos volcánicos que dieron finalmente forma a la distribución actual.
Los flujos de lava cubrieron 18 y medio km2, con un volumen de mas de 2 km3. Su altitud, en realidad nunca fue medida directamente y solo fue estimada a partir de diferentes mediciones altimétricas desde Uruapan. Sin embargo hoy se sabe que su cono (2808.6 m.s.n.m.) alcanzó 424 metros de desnivel con relación al Valle de Quitzocho-Cuiyusuru.
En enero de 1949 se extinguió aparentemente el último conducto volcánico y después de tres años de aparente quietud, la actividad reapareció con una erupción intensa que se extendió hasta marzo de 1952, cuando cesó su actividad repentinamente.
Los flujos de ceniza oscurecieron por años el paisaje de la Meseta Purhèpecha y viajaron a través de la atmósfera hasta la Ciudad de México. Los depósitos piroclásticos de diferentes dimensiones cubrieron un área alrededor del cono de 300 km2, dejando una paisaje devastado y prácticamente un terreno sin cobertura de vegetación.
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| Paula Pulido, del poblado de Parícutin |
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Durante el proceso de erupción, se produjo que en menos de diez días la fauna silvestre prácticamente desapareciera. Del mismo modo murieron en pocos días 4500 cabezas de ganado y 550 caballos.
Las poblaciones de Parícutin, San Juán Parangaricutiro, Zirosto, Zacán y Angahuan se vieron directamente afectadas; de manera que se produjo el éxodo de mas de 2500 personas incluyendo las poblaciones completas de Parícutin y San Juan Parangaricutiro y parcialmente la población de Zirosto.
A pesar de que no se registraron muertos por la catástrofe, sí existieron muertos por problemas de salud indirectos (infartos y vías respiratorias) y muchos otros por problemas de reubicación y litigios causados por la pérdida e imprecisión de límites de propiedad.
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Actividad del Parícutin 26 de febrero de 1943 |
1 El Testimonio de Dionisio Pulido.... “A las 4 de la tarde, dejé a mi esposa al fuego de la leña cuando noté que una grieta, que se encontraba en uno de los corrales de mi granja, se había abierto y vi que era una clase de grieta que tenía una profundidad solamente de la mitad de un metro. Me fijé alrededor para encender las brasas otra vez cuando sentí un trueno, los árboles temblaban y di vuelta para hablar a Paula; y fue entonces que vi cómo en el agujero, la tierra se hinchó y se levantó 2 o 2,5 metros de alto y una clase de humo o del polvo fino -- gris, como las cenizas -- comenzó a levantarse para arriba en una porción de la grieta que no había visto previamente. Más humo comenzó inmediatamente a levantarse con un chiflido ruidosamente y continuó y había un olor de azufre. “Entonces me asusté grandemente e intenté ayudar a la yunta del buey. Fue así que atontado sabía apenas qué hacer o qué pensar y no podía encontrar a mi esposa, o a mi hijo, o a mis animales. Al último vino a mis sentidos y recordé al señor sagrado de los milagros. Grité : "señor bendecido de los milagros, usted me trajo a este mundo. Entonces miraba en la grieta adonde se levantaba el humo y mi miedo desapareció por primera vez. Me apuré para ver si podía salvar mi familia, mis compañeros y mis bueyes, pero no podía verlos. Pensé que deben haber llevado los bueyes al rancho para el agua. Vi que no había agua en el rancho y pensé que el agua se había ido debido a la grieta. Me asustaron mucho y monté mi yegua a galope a Parícutin donde encontré a mi esposa e hijo y amigos que me esperaban. Estaban asustados por que creyeron que estaba muerto y que nunca me verían otra vez”.
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