MUSEO MICHOACANO
Por suntuosa, esta casa fue elegida para hospedar al emperador
Maximiliano de Austria, durante su gira por tierras michoacanas.
Su estilo es el del gran barroco residencial. De su importancia
como museo, el ilustre escritor y maestro Rafael Heliodoro
Valle, opina: "Los viajeros que pasen por Morelia, deben
detenerse a contemplar las joyas arqueológicas que (aquí) se
custodian para que vean, desde un ángulo diferente, el México
antiguo y para que conozcan uno de los museos mejor organizados
de este país, conforme a la técnica museográfica más estricta.
La atmósfera iluminada discretamente, mostrando cada objeto su
personalidad neta va apareciendo obsidianas, idolitos, cerámica,
las huellas más expresivas de la inteligencia y habilidad manual
que en el Michoacán precortesiano fueron dejando sobre barros y
materiales duros, los genios de las artes plásticas. Junto a
fragmentos de tabaco, algodón y cacao, aparece la pipa
simbólica, la mazorca del maíz primordial, la serpiente de
diorita y, de pronto, la huella de un hombre sobre fragmento de
lava que data de cinco siglos A.C. Allí se halla también un
panorama de la cultura arcaica, un mapa geográfico de Michoacán,
ejemplares de la cerámica policromada, la vasija zoomorfa y más
testimonios de la cerámica que van surgiendo". Se exhibe,
también, la figura de una perra aullando, de las que, según el
cronista Motolinía, eran depositadas en las tumbas
prehispánicas; una estela de Huetamo, recientemente trasladada
desde el sitio en que estaba abandonada, junto a las márgenes
del río Balsas; un sahumerio; una preciosa escultura femenina
descubierta en Capula; un ejemplar del "Voyage de Humboldt et
Bonpland", editado en 1807 en París, con una dedicatoria
especial de su autor al señor don Manuel Abad y Queipo, y la
biblioteca de fray Alonso de la Veracruz, que reúne la colección
de la Casa de Altos Estudios de Tiripetío, entre otros tesoros.
Cuenta con una sala para conferencias y exposiciones temporales,
donde se han presentado colecciones pictóricas del Instituto
Nacional de Bellas Artes, y trabajos de artistas regionales;
esto convierte al Museo en una Institución de cultura viva. El
maestro Alfredo Zalce, artista michoacano de gran sensibilidad,
ejecutó una Alegoría de la Historia de México, en el cubo de la
escalera.