IGLESIA DE LAS ROSAS
Se construyó esta iglesia en el curso de la segunda mitad del
siglo XVIII, donde originalmente estuvo el convento de las
monjas dominicas. El frontispicio de doble imafronte, edificado
por disposición del obispo Martín de Elizacoechea, es dual
arquitectónicamente y corresponde a los años 1746 y 1756. Sus
portadas, en su primer cuerpo, son de orden toscano, y en su
segundo cuerpo, de orden jónico, con unos bajorrelieves. Sus
ventanas están enmarcadas por pilastras; los imafrontes son
barrocos y se consideran los más bellos de la ciudad, tienen
relieves con figuras de santos y emblemas. Un bien trazado
contrafuerte divide las dos portadas, teniendo arriba una
curiosa gárgola con figura de caimán, y, en la cúspide, como
remate, la escultura de Santo Domingo. Las puertas de acceso a
la iglesia son un trabajo de relieve, con figuras de santos y
escudos nobiliarios espiscopales, del lugar de origen del obispo
Elizacoechea.
El interior de la iglesia tiene bóvedas de lunetos y cúpula, y
tres retablos churriguerescos donde varias pinturas cubren
espacios, como es usual en este tipo de obras. El retablo mayor
responde al mismo estilo largos estípites y un espacio central
están cubiertos por labores profusamente ornamentadas. Conserva
en el Coro las rejas usuales en los conventos de monjas.