La Ciudad de Mechoacán-Pátzcuaro fue fundada como ciudad colonial por Vasco de Quiroga, en el siglo XVI en el mismo lugar en que el Rey Tariácuri había establecido su capital en los lejanos días de la gentilidad.
La primera impresión que deja Pátzcuaro al visitante es imborrable y puede decirse sin exagerar, que resulta por su topografía, su ecología, su desarrollo urbano y su encantador entorno, una población incomparable.
En toda la ciudad, de definido cuño hispánico, se percibe la inteligencia y la mano del primer obispo de Michoacán. El fundó aquí su hospital, su primera catedral y el famoso Colegio de San Nicolás Obispo (Germen de la Universidad Michoacana).
Vasco de Quiroga, también inició la construcción de un portentoso proyecto que no llegó a realizarse y del que solamente quedó la espaciosa nave central, que vino, con el tiempo, a convertirse en la Basilica de Nuestra Señora de la Salud.
Pátzcuaro posee mil y un atractivos, tiene una monumentalidad poco común, en donde la rusticidad de elementos constructivos se combina con un gusto exquisito por los espacios y singular señorío.
Aquí la Noche de Muertos tiene una significación más cristiana que pagana y la población se prepara para rendir culto a sus fieles difuntos o en los amplios atrios de alguno de los templos, se presentan conciertos con la música adecuada para la ocasión
|